La selección de Argentina derrotó a la de Holanda en la decisiva tanda de tiros desde el punto de penalti (4-2) y se clasificó para la final del Mundial. Fue la semifinal del miedo, disputada entre dos conjuntos ultradefensivos, que apenas crearon ocasiones de gol y con un juego insulso, donde el fútbol brilló por su ausencia.
Maxi Rodríguez anotó el último tanto de la tanda, en la que el héroe fue el guardameta argentino Sergio Romero. Argentina vuelve a una final 24 años después y lo hará ante Alemania, el rival que le ganó el título en 1990.
[Así hemos contado el Holanda 0 - Argentina 0 (2-4) del Mundial, por Antonio Serrano]
El recuerdo a Alfredo di Stéfano, en forma del minuto de silencio que guardaron en su memoria Argentina y Holanda, fue lo más emocionante en todo un partido entre dos equipos más preocupados de no perder, que de buscar la victoria de forma franca, como lo hacía don Alfredo.
Con tales prevenciones, la prórroga estuvo cantada desde el comienzo y el tiempo añadido no cambió nada, aunque Holanda mostró un ligero afán ofensivo, inédito en los 90 minutos anteriores. Fue cuando apareció Robben, con cuentagotas. Como lo hizo Messi, solo con tiro de falta.
En el único error de la zaga holandesa, Palacio tuvo la semifinal en el minuto 115, pero su cabezazo fue muy flojo. Un minuto después, Maxi Rodríguez también golpeó mal un centro de Messi. Tuvo que decidir la tanda de tiros desde el punto de penalti.
Romero fue el gran protagonista. El portero argentino le paró a Vlaar el primero y Messi marcó el suyo. Robben no falló el segundo, al igual que Garay. Romero volvió a despejar el de Sneijder y Agüero no perdonó el suyo. Kuyt cumplió, pero Maxi Rodríguez la 'rompió' y clasificó a Argentina para la final, en la que se verá las caras con Alemania, como ocurrió en 1986 (triunfo argentino) y 1990 (triunfo alemán).
La contención fue la tónica general de esta semifinal, tan distinta a la que protagonizaron alemanes y brasileños en el día anterior. El 4-4-2 de Sabella y el 5-3-2 de Van Gaal produjeron una intensa 'guerra de guerrillas' en el centro del campo y mucha dificultad para entrar por las bandas.
El maestro holandés sorprendió con De Jong, recuperado de su lesión, como titular, pero esta vez no jugó la carta del portero Krul para los penaltis. El técnico de la albiceleste sacó a Enzo Pérez por el lesionado Di María, Pérez estuvo activo, pero Argentina echó de menos al 'Fideo'.

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